Diplocat y Social Business City Barcelona debaten sobre modelos empresariales de economía social

Diplocat i Social Business City Barcelona debaten sobre models empresarials d’economia social

El CosmoCaixa acogió un debate sobre la economía y la empresa sociales en la UE y Cataluña

El Consejo de Diplomacia Pública de Cataluña (Diplocat) y Social Business City Barcelona organizaron el jueves, 28 de noviembre, una jornada sobre modelos comparativos de economía social en el auditorio del CosmoCaixa de la capital catalana. La jornada contó con la colaboración de "la Caixa" y la Comisión Europea.

La jornada, conducida y moderada por la periodista Eva Torrents, de Dívik, se inició con las palabras de bienvenida de los diferentes representantes de las entidades participantes. Valentí Farràs, director del CosmoCaixa, agradeció a las entidades organizadoras haber llevado el debate a la sede de su entidad. Por su parte, Jaume Oller, presidente de Social Business City Barcelona destacó que "hay otra forma de hacer economía" y que su entidad quiere colaborar a acercar la realidad y las buenas prácticas de la economía social acompañando a los emprendedores en este sector. Finalmente, Laura Foraster, secretaria general de Diplocat, destacó que una de las tareas de Diplocat es la de "conectar con el público internacional para analizar e intercambiar buenas prácticas y modelos de excelencia, y al mismo tiempo proyectar los activos y valores de Cataluña" y, en esta ocasión, "para conocer de primera mano el modelo catalán de diplomacia económica y empresarial comprometido con el cambio social y que da respuesta a las necesidades sociales y culturales de la sociedad ".

El objetivo del acto era ofrecer una visión general de lo que son la economía y la empresa sociales y dar voz a algunos de sus modelos. La conferencia principal estuvo a cargo del experto en economía social y profesor emérito de la London South Bank University, Alex Murdock. El profesor Murdock destacó que no hay unanimidad en la definición de lo que es la economía social ni en cuanto al nombre ni al concepto en sí mismo. En su exposición, sin embargo, señaló diferentes elementos que de un modo u otro pueden ayudar a definir diferentes modelos de empresa social entre los que están el objetivo social de la empresa, el modelo organizativo más participativo y democrático y que estas empresas ponen el foco en las personas más que en el capital. Añadió que, más allá de la discusión sobre si estamos hablando de empresas con ánimo de lucro o sin ánimo de lucro, "en la economía social no se trata de los beneficios, sino de lo que haces con los beneficios".

Por su parte, Karel Vanderpoorten, miembro de la Comisión Europea y otro de los ponentes en la jornada, expuso diferentes casos de empresas sociales en toda Europa y en el mundo. De entre estos, destacó la iniciativa de la cooperativa catalana Som Mobilitat, que fomenta el uso compartido del vehículo eléctrico. Seguidamente, expuso las iniciativas que está llevando a cabo la Comisión Europea para fomentar este modelo de economía y recurrió a los datos para ilustrar su impacto y volumen en Europa asegurando que este sector incluye más de 2,8 millones de organizaciones en la Unión Europea.

Finalmente tuvo lugar una mesa redonda sobre buenas prácticas de economía social en Cataluña con la participación del director general de Economía Social de la Generalitat de Cataluña, Josep Vidal, la responsable de Comunicación y Participación de Abacus Cooperativa, Imma Pérez, el director de la Fundación Germina, Mario Cuixart, y la fundadora y directora de Up Training Club, Eugenia Gargallo. Los actores del mundo empresarial destacaron la importancia de la economía social para generar un cambio social pero también para tener un impacto en la economía en general. Muchos de ellos subrayaron la flexibilidad de este tipo de empresa y su forma de funcionamiento en "modo start-up", readaptandose constantemente a las necesidades del cliente y movilizando los recursos a partir de la aplicación de un método ensayo-error.

Todos los participantes en la mesa coincidieron en la importancia del objetivo social compartido por sus empresas a la vez que reclamaron un marco legal claro para poder desarrollar sus negocios, destacando que la única figura jurídica claramente reconocida como empresa social en nuestro país es la cooperativa. En este sentido, todos estuvieron de acuerdo en que el debate no debe girar en torno a si son empresas con ánimo de lucro o sin ánimo de lucro sino en qué y cómo se reinvierte el beneficio, coincidiendo todos ellos con el posicionamiento del profesor Murdock. La voz discrepante en este punto, vino de la mano del representante de la administración pública al afirmar que la base de este modelo económico no es el capital y por lo tanto hay que hablar siempre de empresas sin ánimo de lucro.

La jornada que se enmarcaba dentro de la segunda edición de la European Social Economy Regions (ESER 2019), una iniciativa de la Comisión Europea con el objetivo de establecer una red efectiva de interlocutores y entidades de la economía social, permitió visualizar cómo afectan los diferentes marcos legales y económicos existentes en Europa en el desarrollo y expansión de estos modelos de negocios.