Expertos internacionales apuestan por una gestión descentralizada de una crisis como la COVID-19

En el transcurso del primer Diplocat Digital Talk, organizado conjuntamente con el Centro de Estudios de Temas Contemporáneos (CETC)

Diplocat ha organizado el jueves, 25 de junio, el primer debate del ciclo Diplocat Digital Talks - El mundo tras la COVID-19, conjuntamente con el Centro de Estudios de Temas Contemporáneos (CETC) de la Generalitat de Catalunya. El tema a tratar eran las estrategias que han adoptado diferentes países para hacer frente a la pandemia y tratar de extraer lecciones positivas para el futuro. También se trataba de analizar las ventajas e inconvenientes de las políticas centralizadoras en contraposición a las descentralizadoras. En el debate han participado profesores universitarios y una representante del Instituto de Estudios del Autogobierno (IEA).

En la presentación del acto, Pere Almeda, Director del CETC y de la revista IDEES, ha introducido el debate y el objetivo de ofrecer una perspectiva comparada de cómo diferentes países con diferentes sistemas políticos habían gestionado una pandemia sin precedentes y extraer buenas prácticas para estar mejor preparados de cara al futuro.

La Secretaria de Acción Exterior y de la Unión Europea, Eli Nebreda, ha reiterado la necesidad de aprender lecciones para el futuro y ha explicado que la pandemia había cogido a los diferentes gobiernos poco preparados y desprevenidos, algunos incluso desinformados, lo que provocó que se actuara con las instituciones y las infraestructuras preexistentes.

Laura Foraster i Lloret, Secretaria General de Diplocat, ha dicho que en medio de la crisis del COVID-19, sobre todo en Estados Unidos y Europa, los entes regionales, locales y subestatales han expuesto sus propias recomendaciones e instrucciones, contraponiéndose a aquellas de los gobiernos centrales o federales, y que ahora, en el proceso de recuperación, también es interesante observar esta dinámica porque muchos de estos entes subestatales tienen competencias en economía, turismo y dinamismo cultural.

A continuación, el politólogo y Profesor de la UOC, Marc Sanjaume, en el rol de moderador, ha dado la palabra a los ponentes.

Nicola McEwan, Profesora de la Universidad de Edimburgo (UK), codirectora del Centro de Cambios Constitucionales de esta universidad y gran experta en política multinivel y regionalismo, explicó que en el Reino Unido ha habido tres fases en la gestión de la pandemia y destacó que la coordinación en la desescalada y en la recuperación disminuirán, sobre todo, por la gestión de la economía y por el Brexit.

Francesco Palermo, Profesor de Derecho Constitucional Comparado en la Universidad de Verona (Italia) y Director del Instituto de Federalismo Comparado (EURAC), ha afirmado que en la crisis se ha visualizado la falta de cultura federal en Italia, ya que no se permitió a las regiones tener poder de actuación en su territorio y se centralizó la gestión, sin tener en cuenta las diferencias entre territorios. Ha considerado que la centralización y el uso de un mensaje único para territorios con diferentes realidades es problemático y puede llevar incluso a afectar derechos fundamentales de los ciudadanos.

Johanna Schnabel, Profesora de Política Comparada en la Universidad de Kent (UK) y asistente editorial de la revista académica Swiss Political Science Review, ha afirmado que no todos los gobiernos federales habían actuado del mismo modo, ejemplificándolo con la coordinación y cooperación de Alemania y el centralismo del gobierno federal suizo. Según Schnabel, lo más importante es entender cuándo, cómo y de qué manera hay que poner en práctica la coordinación entre diferentes niveles de decisión, y ha advertido de que ésta no se puede llevar a cabo si no hay una cultura de coordinación previa a la gestión de la crisis.

En esta misma línea, Mireia Grau, Jefa del Área de Investigación del Instituto de Estudios del Autogobierno (IEA) de la Generalitat y doctora en Ciencias Políticas, ha defendido que no se puede considerar que haya un sistema descentralizado para afrontar una crisis cuando en realidad no existen mecanismos institucionalizados y utilizados regularmente, que permitan realmente la descentralización del poder. Por ello, ha afirmado que la centralización de la gestión en España, que dejó sin voz a las comunidades autónomas, debería abrir un nuevo debate sobre el reparto de poderes, los mecanismos de coordinación existentes y su uso.

En la clausura del debate, respondiendo a las preguntas del moderador, los ponentes han concluido que el mejor modelo es la descentralización, siempre que vaya acompañada de una buena coordinación institucional, que posibilite el diálogo entre administraciones de una manera rápida, constante y eficaz.